Olmo González Moriana. La imagen inmaterial

Olmo González

De vez en cuando me encuentro con una imagen que persiste en mi cabeza de algún modo. En algunos casos han sido el comienzo de todo un proyecto más o menos completo. En este caso, una pantalla de un escaparate por el que paso muy a menudo se está convirtiendo en una especie de check-point en el que tengo que mirar y, muchas veces, tomar una foto de nuevo. Es una tontería, pero me pone contento ver esos colores cambiar a mi paso, una descomposición del reflejo de la luz, un efecto simple pero que me atrae de alguna manera.

He probado de varias maneras, a plena luz del día, de noche, sin flash, con él. Y me sigue enganchando. La pantalla, además, está detrás de un cristal, no puedo tocarla ni controlarla, es una suerte de espejo que descompone mi reflejo, pero que, al hacerlo, devuelve una imagen inmaterial, una experiencia mística a través de un recurso técnico aplicado sobre la luz.

El caso es que creo que ahí hay otra puerta a algo más complejo que ya espera en mi inconsciente a que le dedique un poco de tiempo, aunque reconozco que aún no sé nada más. Pondría ejemplos de trabajos que me producen el mismo efecto, como la obra de Jessica Eaton, Stephen Gill o Miguel Ángel Tornero, pero lo cierto es que aún no me he planteado investigar en profundidad a dónde me puede dirigir esta imagen, más por falta de tiempo que por ganas.

Web de Olmo González Moriana.

Olmo González. La imagen inmaterial

Jessica Eaton, Cfaal 241, 2012.

Nadav Kander. Yangtsé, The Long River

Nadav Kander, Yangtsé, El río largo

Chongqing IV. Picnic de domingo

Vive más gente a lo largo del río Yangtsé que en todo Estados Unidos. Así que en mi primer viaje a China, quise experimentar esto visitando Shangai y Chongqing, una ciudad gigantesca de 27 millones de personas, donde hice esta foto.

Fue en una parte sucia de la ciudad. Había un pequeño vertido tóxico que salía de una planta de acero hasta el Yangtsé. Estaba literalmente chisporroteando de químicos – en realidad, parecía que estaba lloviendo. Y justo al lado había una zona de picnic. Para la mayoría de la gente de Chongqing, es un lugar pintoresco para visitar; algunos incluso nadaban o pescaban. Esto me incomodaba, pero luego me di cuenta de que todos estaban disfrutando de un rato maravilloso – demostrando que las relaciones y la familia es lo que realmente importa.

Así que me acerqué a este grupo e instalé la cámara. Hice que pareciera que estaba fotografiando la escena de la izquierda, luego la giré hacia la derecha, esperé, e hice esta foto. Si hubiese pedido permiso, se habrían puesto de espaldas y todo habría sido diferente. Después les pregunté para estar seguro que de no les importaba. Ya estaba emocionado, sabía que la imagen funcionaría.

Empecé a interesarme por la migración en China, donde alrededor de 150 millones de personas se desplazan, trabajando constantemente, viendo muy poco a sus familias, a veces una vez al año. Así que empecé a fotografiar a individuos en un lugar y luego los transfería a otras fotografía, en una especie de ‘migración fotográfica’.

A la persona desenfocada del extremo de la mesa realmente le hice la foto en una zona de obras de Shangai. Lo puse encima del hombre que estaba sentado allí originalmente. El hecho de que el tipo a la derecha estuviera sentado en una silla muy parecida es sólo casualidad. Es una de las fotos más felices y placenteras que he hecho nunca.

Traducción de un artículo original de The Guardian.

Web de Nadav Kander.

 

René Burri. Matar al maestro

El fotógrafo suizo René Burri falleció este lunes a causa del cáncer. En una entrevista que le hizo Phaidon en 2012, habla de su relación con su maestro, Henri Cartier-Bresson.

René Burri. Matar al maestro

René Burri, Iglesia Kaiser Wilhem, bombardeada durante la guerra y nunca restaurada. Berlin Oeste, 1959.

Bresson fue mi gran maestro. Teníamos una magnífica relación a pesar de que los elementos en ella fuesen antagónicos. Pero nos inspirábamos el uno al otro.

René Burri. Matar al maestro

René Burri. María Callas en la ópera de Philadelphia, EEUU, 1951.

Henri me irritaba muy a menudo. ¿Por qué? ¡Miraba mis hojas de contacto al revés! Lo hacía porque quería ver la composición. Yo le decía ‘¡Te voy a estrangular un día! ¿No te interesan mis fotos?’ Pero aprendí mucho de eso y llegó el día en el que saqué una fotografía de la funda de contactos e intenté mirarla del mismo modo.

En ese momento comprendí que tienes que ir más allá de la imagen. Y Cartier-Bresson era el mejor en 35 mm de todos los tiempos – en el sentido de la composición y de llevarla al ‘orgasmo’, o lo que él llamaba ‘momento decisivo’.

René Burri. Matar al maestro

René Burri, Tae Song Dong, Corea del Sur, 1961.

La foto de los hombres en el tejado salió de un trabajo que estaba haciendo sobre la ciudad, la gente y las contradicciones en la ciudad. Estaba viajando, era un encargo. Pero mientras más desarrollaba mi propia visión del tela (…) descubría cosas para mí mismo.

René Burri. Matar al maestro

René Burri, Sao Paulo., Brasil, 1960.

¿Conocía a estos hombres de la azotea? No. Subí allí arriba por curiosidad. En aquellos tiempos, los edificios no tenían vigilancia, no había guardas como ahora. Era cuestión de subir, llamar a la puerta y decir ‘Disculpe, ¿puedo hacer una foto?’ ‘Claro, pase’ Así que salí a la terraza y en aquel momento aparecieron esos tíos de la nada e hice 5 fotografías.

Por aquel entonces, Cartier-Bresson nos limitaba a usar objetivos de entre 35 y 90 mm. Cuando le enseñé las fotos, me dijo ‘Brillante, René’. Salí y grité ‘¡Ah!’ Me escuchó y me preguntó qué pasaba. ‘Nada, no importa’, le dije. El objetivo que usé era de 180 mm ¡Nunca se lo dije! En ese momento, me liberé de mi mentor. ¡Maté a mi maestro!

René Burri. Matar al maestro

René Burri. Ernesto Guevara (Che) Habana, Cuba, 1963.

Fuente: Phaidon 1 y 2

Ariko Inaoka. Erna y Hrefna

Ariko Inaoka. Erna y Hrefna

Erna y Hrefna son dos gemelas islandesas idénticas de 13 años. Empecé a fotografiarlas cuando tenían nueve años, en 2009, y el proyecto seguirá en proceso hasta que tengan dieciséis o diecisiete años. Las visitaré cada año. Mi intención es capturar el precioso periodo de la infancia a la adolescencia. La relación entre gemelas idénticas es un tema muy interesante. Con frecuencia oigo que los gemelos idénticos tienen telepatía. Eso es cierto en el caso de Erna y Hrefna. Siempre están juntas. Casi nunca se pelean. Cuando estoy con ellas, me siento muy cómoda en su compañía pero al mismo tiempo me siento rara porque nunca antes he visto una conexión tan poderosa entre dos seres humanos. Me dicen “A veces soñamos lo mismo”.

Ariko Inaoka. Erna y Hrefna

Después de no haberlas visto durante un año puedo decir que han crecido mucho pero en sus caras sigo viendo sus sonrisas inocentes. Me contaron que unas gemelas de 90 años fallecieron la misma semana. “Es raro”, dijeron y me sonrieron. (…) Todavía no sé por qué me parecen tan hermosas y poderosas. Su relación me habla de este mundo, de la luz y la sombra, de tú y yo, de cómo te reflejas en tu pareja y quién eres cuando estás sin ella.

Ariko Inaoka. Erna y Hrefna

Quiero verlas cómo se convierten de niñas a mujeres. No sé qué tipo de respuestas me gustaría encontrar al final. No sé las respuestas por eso disfruto este proyecto.

Ariko Inaoka. Erna y Hrefna

Fuentes: web de Ariko Inaoka y de Jodi Asano.

Stephen Shore. Las semillas del tiempo

La Fundación Mapfre de Madrid acoge hasta el 23 de noviembre una gran retrospectiva de Stephen Shore, artista que revolucionó la fotografía contemporánea. La exposición abarca cuarenta años de su carrera a lo largo de unas 260 imágenes, una oportunidad única para acercarnos a la obra de uno de los fotógrafos más influyentes del siglo XX.

Agosto de 1972. Amarillo, Texas,  Uncommon Places.

Amarillo, Texas, agosto de 1972. American Surfaces.

[Sobre American Surfaces] Seguía buscando una fotografía menos mediada, una experiencia menos mediada. Todavía se trataba de hacer una fotografía que fuera menos producto de las convenciones visuales y artísticas. Así que como experimento mental intentaba tomar una instantánea de mi campo visual. “¿Qué aspecto tiene esto ahora? ¿Cómo estoy mirando algo?” Lo hacía sin cámara pero utilizaba la experiencia como guía para estructurar las fotografías.

Golden Nugge, 27 Junio, 1978, Las Vegas, EEUU.

Golden Nugge, Las Vegas, EEUU. 27 de junio de 1978

Recuerdo haber leído una historia china llamada El cocinero del príncipe Wen Hui. El príncipe se maravilla de la facilidad con que su cocinero corta un trozo de carne, y le pregunta cómo lo hace. El cocinero le responde: “Un cocinero corriente le da tajos a la carne y tiene que cambiar de cuchillo una vez al mes. Un buen cocinero corta la carne en filetes y cambia el cuchillo una vez al año. Pero yo corto la carne con la mente. Encuentro intersticios e inserto la hoja ahí. He tenido este cuchillo durante los últimos veinte años y nunca he tenido que afilarlo”. Recuerdo leer esto y pensar: “Bueno, no es más que un poco de valiosa sabiduría china”, y me olvidé de ello. Y después en los años 80, cuando estaba trabajando en la cuestión del espacio en la fotografía me acordé de la historia. Comprendí que eso era a lo que yo aspiraba. Una vez me he ocupado de todos los controles, de los físicos y los estructurales, lo que hago es cambiar mi mente. La manera de crear profundidad en la foto de un paisaje sin elementos formales que verdaderamente parezcan permitirla consiste en tener una imagen mental tridimensional y confiar en que mi experiencia como fotógrafo sea suficiente para poder tomar decisiones mínimas que conseguirán eso. No me esfuerzo, todo lo que hago es cambiar mi mente, alterar mi percepción.

West Third Street, Parkersburg, West Virginia, 16 de mayo de 1974. Uncommon Places

West Third Street, Parkersburg, West Virginia, 16 de mayo de 1974. Uncommon Places.

Si vuelvo a pensar en los años 1970, cuando yo intentaba lograr un dominio formal, siempre que tenía una cuestión en la cabeza la exploraba no sólo en mi obra sino también viendo el trabajo de otros fotógrafos. Veía cómo los fotógrafos que se habían planteado esos mismos temas en el pasado los habían resuelto. Me sentía como un aprendiz dentro de una tradición que quizás empezara con… no sé… George Washington Wilson, vía Francis Frith y Timothy O’Sullivan, Carleton Watkins y Charles Marville, Eugène Atget y, obviamente, Walker Evans. Era gente que usaba especialmente la cámara de gran formato. Había otros que yo sentía que se habían ocupado conscientemente de estos problemas e iban dejando huellas para que yo aprendiera de ellos.

Stephen Shore, Uncommon Places

Natural Bridge, Nueva York, 31 de julio de 1974. Uncommon Places

Es cierto que me encuentro con gente que describe esas fotos como “nostálgicas”. Pero en su momento, al verlas, habrían pensado: “¿Por qué fotografía todo esto? ¡Simplemente es como son las cosas!”. Pero yo diría que tenía conciencia de cómo cambian las fotografías con el tiempo, algo que había aprendido de Walker Evans. Un coche funciona de un modo muy específico en una fotografía porque los coches cambian más rápido que los edificios. Un edificio puede tener quinientos años, pero un coche no va a tener más de cinco o diez años, aunque a veces Evans fotografiaba coches especialmente viejos. Una fila de coches en una calle le da a la fotografía un marco temporal concreto. Los coches son las semillas del tiempo.

Exposición de Stephen Shore en Fundación Mapfre

Condado de Sutherland, Escocia, 1988.

No elijo los lugares sólo por cuestiones formales, puesto que esas cuestiones no pueden separarse de tus sentimientos hacia el lugar. Yo sentía una conexión con esos paisajes, sentía lo que significaba estar ahí. Escocia… no sé cómo sucedió. Quería un terreno abierto que fuera frondoso, no seco, y nunca había estado ahí. Consulté un mapa topográfico y elegí un lugar en las Altas Tierras escocesas. Tuve suerte y pasé un buen mes allí. Era justo lo que quería. Me pareció un lugar emocionalmente muy fuerte. Durante años soñé con esos paisajes de Escocia.

Río Merced, Parque Nacional Yosemite, California. 13 de agosto de 1979.

Río Merced, Parque Nacional Yosemite, California. 13 de agosto de 1979.

Yo veo el trabajo de algunos de mis estudiantes, algunos se esfuerzan y acaban consiguiendo algo, pero otros tienen algo desde el principio. Uno de los indicadores del éxito es la ambición. Con algunos estudiantes yo sé que tienen más talento del que ellos creen tener, pero son poco ambiciosos. Y sé que pronto recibirán muchas otras influencias (las exigencias de la vida, tener un trabajo, una vida amorosa) y dejarán la fotografía. Es muy fácil descubrir que no tienes tiempo para tu arte.

Podéis ver la exposición en la sala Barbara de Braganza hasta el 23 de noviembre. Si no estáis es Madrid, ésta es una muy buena excusa para acercaros, o si no siempre podéis acceder a la visita virtual. En este vídeo, además, Stephen Shore hace un recorrido a lo largo de la exposición explicando cada trabajo.

Todas las citas están extraídas de una entrevista de David Campany a Stephen Shore publicada en el catálogo de la exposición.

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Annalaura Palma. Virginia

Annalaura Palma. Virginia

Para la serie Virginia he vuelto sobre los pasos de Virginia Woolf desde su casa en Rodmell hasta el río Ouse donde se ahogó en marzo de 1941. Este paseo conlleva un elemento imaginario ya que nadie sabe realmente cómo llegó al río ni el preciso lugar donde se hundió a sí misma: se llenó los bolsillos de piedras y desapareció en el agua. En primavera y verano, doy ese paseo muchas veces y he empezado a notar algunas masas de agua que brotan en el campo: ciénagas y marismas se esconden en secreto entre la maleza y plantas acuáticas. El agua provoca grietas en la tierra que evocan la forma de un cuerpo fantasmagórico. Busqué la presencia de Virginia Woolf en su querido paisaje y la encontré en el agua. En mis fotografías, ella se convierte en agua: la he imaginado como un espíritu acuático que habita en el paisaje del valle Ouse, el que una vez describió como ‘un mar de interior’.

Annalaura Palma. Virginia

Web de Annalaura Palma

Delaney Allen. El brillo de la imagen

Delaney Allen. Painting A Portrait

Delaney Allen. Painting A Portrait

En este momento, vivimos en un mundo de fama. Por cada me gusta, cada nuevo seguidor, ganamos aprobación del mundo que hemos creado online. Parece que vivimos para impresionar a otros, no para nosotros mismos. ¿Cada cuánto vemos actualizaciones que nos guían a través de una vida aparentemente perfecta? Demasiadas. Parece, en la fotografía de hoy, que todo el mundo es un viajero que está en lugares extraños y exóticos día tras día. Signos de la paz, saludos, bosques, playas, montañas, atardeceres, sonrisa tras sonrisa, un selfie perfecto tras otro, etc. Paredes blancas, flores, imágenes abstractas, estampados florales, etc. ¿Son éstas las verdaderas vidas que tiene la gente, o es la versión abrillantada de la que les gustaría tener?

Delaney Allen. Painting A Portrait

Delaney Allen. Painting A Portrait

Desde hace mucho tiempo me he mantenido fiel a mis convicciones a través de la fotografía. Esas convicciones se formaron con las ideas de un cineasta amateur – queriendo un control total sobre lo que, con el tiempo, acabaría llamando arte. También intento un acercamiento transparente hacia este medio. No puedo decir que mi vida sea perfecta y no me gustaría mostrarla de esa forma. Realmente no me gusta mentir. La fotografía ya cuestiona la verdad y no quiero complicarme más o mis creencias al no mantener una cierta sensación de realidad. Dudas, soledad, confusión, relaciones fallidas, etc. Esto no es una versión abrillantada de mí, es simplemente lo que es, bueno y malo.

Delaney Allen. In Visibility

Delaney Allen. In Visibility

¿Nadie pierde un amor? ¿La gente no se estresa? ¿Nadie tiene que luchar contra la tristeza? ¿O sólo soy yo? No tengo miedo de sacar estos sentimientos ahí fuera. Pero lo hago para mí mismo. Mi presencia online, mi trabajo, no lo presento para impresionar a nadie, nunca he sentido la necesidad de aprobación. Está ahí para mí, un testamento de quién soy como persona, sirviendo casi como una forma de auto terapia. Pero, dicho sea de paso, me gustaría encontrar algún día otras personas que también expongan sus verdades online. Me gustaría ver gente que no se mienta a sí misma. Estoy esperando a que desaparezca el brillo de la imagen.

Delaney Allen. Between Here And There

Delaney Allen. Between Here And There

Traducción del texto publicado en su tumblr.

Web de Delaney Allen.

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